La vacuna rusa contra el COVID 19, sobre los hombros de la URSS

[Francés] Le vaccin russe contre le COVID’19, sur les épaules de l’URSS

[Portugués] A vacina russa contra a COVID 19, sobre os ombros da URSS

[Ruso] Россия создала вакцину первой благодаря советскому опыту — эксперт

Ángeles Maestro. Red Roja

Si escribo este artículo es porque creo que nadie está hablando de lo evidente: los equipos científicos rusos han podido llegar a crear la vacuna porque aún existe una potente estructura estatal de laboratorios de investigación que fue desarrollada por la Unión Soviética.

El anuncio de que Rusia tenía disponible una vacuna contra el Covid-19 ha dado lugar a masivas descalificaciones preñadas de carga política y económica. El alineamiento con EE.UU. por parte de todos los grandes medios de comunicación, correas de transmisión de la lacayuna subordinación política al imperialismo norteamericano – que por otra parte cada vez se parece más al que intenta salvarse agarrándose a quien se está ahogando – lleva a descalificar todo lo proveniente de Rusia con la irracionalidad y la sistematicidad de un resorte.

En el caso de la vacuna rusa, el rechazo mediático generalizado está engrasado también con los poderosísimos intereses de las multinacionales farmacéuticas. Los imperios del medicamento, ya se frotaban las manos y preparaban sus arcas para que fueran cayendo los beneficios resultantes de vender a escala mundial centenares de millones de vacunas. Está aún fresca la memoria de los miles de millones de dólares obtenidos por la Gilead1, con el Sovaldi o por la Roche, con el Tamiflú2, fármaco creado contra una epidemia, la de la Gripe A, que nunca existió.

Mucho se ha ironizado sobre los dos lapsus de Fernando Simón al atribuir la vacuna a la URSS. Desconozco cual es la opinión de Simón acerca de la URSS, pero efectivamente, los avances soviéticos en salud pública y medicina preventiva – algunos de los cuales sobrevivieron a la Perestroika de Gorbachov que consideraba sospechoso de ineficacia todo lo público – han hecho posible una vacuna a la que, significativamente, han llamado Sputnik.

La URSS y la Salud Pública

La Revolución de Octubre de 1917 alumbró el primer sistema público de salud, universal, basado en la promoción de la salud y en la prevención de la enfermedad y que exigía en su funcionamiento la participación de la población en la toma de decisiones3.

En un Estado que tenía tenía a principios del siglo XX altísimas tasas de mortalidad infantil – de cada 1.000 personas muertas dos tercios eran niños menores de 5 años – y de mortalidad por enfermedades infecciosas (tasa de mortalidad por tuberculosis era de 400/100.000), la puesta en marcha de servicios sanitarios en todos los rincones del inmenso territorio se acompañó de la implementación de medidas generalizadas de prevención4.

La vacunación de toda la población era una medida más, entre otras también decisivas. El acceso al agua potable y al alcantarillado, a la electricidad ( “El comunismo es el poder de los soviets más la electrificación de todo el país” V.I. Lenin5), a viviendas higiénicas con calefacción, a una buena alimentación, a condiciones laborales decentes, a la educación, …y al poder político – conditio sine qua non – , son mucho más importantes que los medicamentos para mejorar la salud de las poblaciones6

La Rusia zarista ya había desarrollado una importante trayectoria científica en microbiología, y específicamente en vacunas, que no llegaban a su pueblo. Antes del descubrimiento de la vacuna de la viruela por Edward Jenner en 1796 y dado que la enfermedad arrasaba desde hace siglos la vida de millones de personas en todo el mundo se aplicaba un procedimiento arriesgado: la variolización. Se provocaba el contagio para inducir la inmunidad, aunque el riesgo de muerte era elevado.

Tras el fallecimineto por viruela del zar Pedro I en 1730, la emperatriz Catalina II, junto a su séquito, se sometió públicamente a tal procedimiento – que resultó exitoso – y lo utilizó como arma propagandística en favor de la ciencia y en contra de la superstición. Efectivamente, con apoyo estatal se desarrollaron instituciones científicas relacionadas con la inmunología.

El Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología, responsable del descubrimiento de la vacuna contra el Covid 19, lleva el nombre del científico Fiodor Gamaleya. Gamaleya desarrolló importantes investigaciones sobre la rabia con Luis Pasteur a finales del siglo XIX y con su apoyo fundó el primer Instituto Bacteriológico de Rusia y el segundo del mundo. Siguieron descubrimientos de Gamaleya y otros científicos rusos sobre vacunas y mecanismos de transmisión del cólera, la peste, el tifus, etc.

El triunfo de la Revolución en 1917 instaura las condiciones para aplicar esos avances, que habían permanecido encerrados en los laboratorios, al conjunto de la población. Se realizó la primera campaña de vacunación universal de la historia de la humanidad: el 18 de septiembre de 1918, el Comisario del Pueblo de Salud Pública N.A. Semashko adoptó el “Reglamento de vacunación contra la viruela” basado en el informe científico de Gamaleya y en abril de 1919, el Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo V.I.Lenin firmó el decreto correspondiente. Fué la primera campaña de vacunación universal de la historia de la humanidad7.

A principios de los años treinta la URSS fue el primer territorio del mundo que pudo anunciar la erradicación de la viruela. A escala mundial, este hecho se produjo 50 años después.

Los años en que la OMS gozó de prestigio y autoridad mundial, antes de ser fagocitada por las multinacionales farmacéuticas, fueron tiempos de gran influencia de la URSS. En el año 1958, Viktor Zhdanov, viceministro de salud soviético propuso a la Asamblea de la OMS un plan para erradicar la viruela a escala mundial, que fue aprobado y puesto en marcha. Algo más de veinte años después, al declarar erradicada la viruela en el planeta, el director de la OMS recordó la contribución extraordinaria de la URSS a los países que carecían de recursos: 400 millones de dosis de vacuna8.

La vacuna contra la poliomielitis en la URSS y la del Covid 19.

A mediados del siglo XX una nueva epidemia ocasionaba gran mortandad e incapacidad: la poliomielitis. En EE.UU., en 1955 se desarrolló la primera vacuna, llamada Salk por el nombre de su descubridor. Poco después, el virólogo Albert Sabin descubrió otro tipo de vacuna más eficaz, más barata y más segura (la vacuna de Salk tenía una eficacia de sólo el 60%). Tras el éxito de la primera no fue posible probarla en EE.UU.

Los científicos soviéticos, Mikhail Chumakov y Anatoly Smorodintsev, fueron enviados a Estados Unidos. Sabin y Chumakov acordaron seguir desarrollando la vacuna en Moscú. En una maleta ordinaria, se trajeron varios miles de dosis de vacuna de Estados Unidos y comenzaron las primeras vacunaciones.

Chumakov y su compañera, la viróloga Marina Voroshilova, iniciaron el experimento en Moscú con sus propios hijos. La vacuna consistía en un virus debilitado, se utilizaba la vía oral y se administraba mediante un terrón de azúcar, de forma que no necesitaba de personal cualificado.

En año y medio la epidemia en la URSS terminó. En 1960 fueron vacunadas 77 millones y medio de personas. Albert Sabin fue llamado adeclarar acusado de actividades antinorteamericanas.

Una anécdota de la época resulta de gran actualidad. En Japón la poliomielitis asolaba la población infantil y sólo la vacuna Salk, de eficacia limitada, y además en cantidades insuficientes, estaba disponible. La vacuna producida en la URSS no conseguía, por razones políticas y económicas obvias, los permisos para ser importada. Tras diversas peripecias, miles de mujeres japonesas salieron a la calle a exigir la vacuna y consiguieron su objetivo. La película soviético- japonesa “Step” del director Alexander Mitta, narra la historia9.

Cabe destacar que los avances rusos en materia de vacunas continuaron tras la caída de la URSS. El Centro Nacional de Investigación de Epidemiólogía y Microbiología descubrió recientemente una vacuna contra el Ébola y trabaja actualmente en varias líneas de investigación, una de las más avanzadas es la que trata encontrar la vacuna contra otro Coronavirus, el MERS-Cov. De esta forma, como destacados investigadores rusos han reiterado, la rapidez del proceso con la vacuna contra el Covid -19 se debe a que se ha trabajado sobre plataformas creadas hace años que avanzaban en direcciones semejantes. De momento Rusia ha anunciado la fabricación de 1.000 millones de dosis para 20 países solicitantes.

La experiencia seguirá escribiendo la historia. Lo que no cabe ignorar es que la campaña de desacreditación de la vacuna rusa tiene directores de orquesta que no tienen nada que ver con el procedimiento científico y sí mucha relación con los poderosísimos intereses económicos, entre otros, de la industria farmacéutica.

Por otra parte, pese a los lapsus de Fernando Simón, ni Putin es Lenin, ni Rusia es la URSS. Pero los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo no deberíamos olvidar que la gigantesca gesta obrera de Octubre de 1917 y de la derrota del fascismo en la II Guerra Mundial, todavía sigue permitiendo lograr, como en este caso, avances científicos desarrollados sobre décadas de trabajo no sometido a los intereses del capital y producidos en instituciones públicas.

No es en absoluto probable que, a pesar del sufrimiento ocasionado por la pandemia y el desastre evidente del sistema sanitario en el Estado español, el Gobierno “progresista” se atreva a priorizar la salud de su pueblo y a enfrentar, aunque sólo sea por una vez, el poder de uno de los baluartes del imperialismo: la industria farmacéutica.

La conquista de la independencia, de la de verdad, tendrá que venir de otras manos, de la construcción de otro poder capaz de derrotar a la barbarie.

Agosto de 2020

1La multinacional norteamericana Gilead cuadruplicó sus beneficios tras comprar la patente del medicamento Sofosbuvir para la Hepatits C. El medicamento, descubierto en laboratorios públicos de EE.UU se vendía en función de la negociación con el Estado comprador. Un tratamiento en la India costaba entre 100 y 200 dólares y en España, 25.000. http://www.nogracias.eu/2014/04/10/tamiflu-la-mayor-estafa-de-la-historia/

2El Tamiflú de la farmacéutica Roche, la mayor estafa de la historia. los gobiernos de todo el mundo gastaron miles de millones de dólares en un fármaco contra una epidemia que no existió. La multinacional ocultó resultados de investigaciones que demostraban que no acortaba la estancia hospitalaria, ni reducía complicaciones y que por el contrario tenía importantes efectos secundarios. El gobierno de Zapatero gastó en Tamiflú, en 2009, en plenna crisis, cuando se recortaba gasto público masivamente en sanidad y otros servicios públicos, 333 millones de euros . http://www.nogracias.eu/2014/04/10/tamiflu-la-mayor-estafa-de-la-historia/

3Una amplia referencia a la obra fundamental sobre los principios fundamentales y el desarrollo del sistema de salud soviético y la enseñanza de las profesiones sanitarias “Higiene Social y Organización de la Salud Pública” de A.F. Serenko y V.V. Ermakor, accesible en castellano , puede consultarse en https://www.scielosp.org/article/rcsp/2017.v43n4/645-660/

4Un resumen de los orígenes del Sistema de Salud de la URSS y de la figura de Nikolai Semasko, primer Comisario del Pueblo para la Salud, puede consultarse en ruso, con traducción automática, aquí https://regnum.ru/news/polit/2318307.html

5“La lámpara de Ilich” La primera bombilla de luz fue inventada por un ingeniero ruso en 1874 y su llegada a las más perdidas aldeas de Rusia se convirtió en el símbolo de la Revolución. Aquí se pueden consultar los detalles del GOELRO, el plan de electrificación de toda Rusia. https://es.wikipedia.org/wiki/GOELRO

6Acerca del médico prusiano Rudolf Virchov, destacado patólogo y considerado el fundador de la Salud Pública.

http://webs.ucm.es/centros/cont/descargas/documento28401.pdf

7La historia de la primara campaña de vacunación universal en la historia de la humanidad y de la erradicación de la viruela en la URSS puede consul tarse aquí. https://books.google.es/books/about/%D0%9F%D0%B0%D1%82%D0%BE%D0%B3%D0%B5%D0%BD%D0%BD%D1%8B%D0%B5_%D0%B4%D0%BB%D1%8F_%D1%87%D0%B5%D0%BB%D0%BE%D0%B2%D0%B5.html?id=3Y1EDwAAQBAJ&redir_esc=y

8https://www.who.int/mediacentre/news/notes/2010/smallpox_20100517/es/

9 Basado en esta historia, en 1988 el director Alexander Mitta rodó la película soviética-japonesa “Step” con Leonid Filatov y Komaki Kurihara en los papeles principales. Oleg Tabakov, Elena Yakovleva, Vladimir Ilyin, Garik Sukachev jugaron con ellos. Su canción “My Little Babe” se reproduce en la película. https://www.academia.edu/39610881/CINE_RUSO_Historia_y_literatura_rusa_y_espa%C3%B1ola


[Francés]

Le vaccin russe contre le COVID’19, sur les épaules de l’URSS

Ángeles Maestro. Red Roja

Si j’écris cet article, c’est parce que je pense que personne ne parle de l’évidence : les équipes scientifiques russes ont pu créer le vaccin Spoutnik-V parce qu’il existe encore une puissante structure étatique de laboratoires de recherche qui a été développée par l’Union soviétique.

L’annonce qu’un vaccin contre la Covid-19 était disponible en Russie a donné lieu à des disqualifications massives lourdes de poids politique et économique. L’alignement avec les États-Unis de la part de tous les grands médias, courroies de transmission de la subordination politique à l’impérialisme américain – qui d’ailleurs ressemble de plus en plus à celui qui tente de se sauver en s’agrippant à celui qui se noie – conduit à disqualifier tout ce qui vient de Russie avec l’irrationalité et la systématisation d’un ressort.

Dans le cas du vaccin russe, le rejet médiatique généralisé est également lié aux intérêts très puissants des multinationales pharmaceutiques. Les empires du médicament se frottaient déjà les mains et préparaient leurs coffres pour encaisser les profits résultant de la vente à l’échelle mondiale de centaines de millions de vaccins. La mémoire des milliards de dollars obtenus par la GILEAD, par le SOVALDI ou par la ROCHE, avec le Tamiflú, médicament créé contre une épidémie, la grippe A, qui n’a jamais existé, est encore fraîche.

On a beaucoup ironisé sur les deux lapsus de Fernando Simon en attribuant le vaccin à l’URSS. Je ne connais pas l’opinion de Mr. Simon1 sur l’URSS, mais effectivement, les avancées soviétiques dans la santé publique et la médecine préventive – dont certains ont survécu à la perestroïka de Gorbatchev qui soupçonnait d’inefficacité tout le public – ont rendu possible un vaccin qu’on a appelé, significativement, Spoutnik.

L’URSS et la Santé Publique

La Révolution d’octobre 1917 a donné naissance au premier système public de santé universel, fondé sur la promotion de la santé et la prévention de la maladie et exigeant dans son fonctionnement la participation de la population dans la prise de décisions.

Dans un État qui avait, au début du XXe siècle, des taux de mortalité infantile extrêmement élevés – sur 1000 décès les deux tiers concernaient des enfants de moins de 5 ans – et de mortalité due à des maladies infectieuses (taux de mortalité due à la tuberculose de 400/100000), la mise en place de services de santé dans tous les coins de l’immense territoire s’est accompagnée par de mesures généralisées de prévention.

La vaccination de l’ensemble de la population était une mesure parmi d’autres également déterminantes. L’accès à l’eau potable et aux égouts, à l’électricité ( “Le communisme est le pouvoir des soviets plus l’électrification de tout le pays” disait V.I. Lénine), à des logements hygiéniques chauffés, à une bonne alimentation, à des conditions de travail décentes, à l’éducation, …et au pouvoir politique – conditio sine qua non – sont beaucoup plus importants que les médicaments pour améliorer la santé des populations.

La Russie tsariste avait déjà développé une importante trajectoire scientifique en microbiologie, et notamment en vaccins, mais elle n’arrivait pas au peuple. Avant la découverte du vaccin contre la variole par Edward Jenner en 1796 et parce que la maladie ravageait depuis des siècles la vie de millions de personnes à travers le monde, une procédure risquée était appliquée : la variolisation. La contagion était provoquée pour induire l’immunité, mais le risque de mort était très élevé. Après le décès de la variole du tsar Pierre Ier en 1730, l’impératrice Catherine II, avec son entourage, se soumit publiquement à ce procédé – qui réussit – et l’utilisa comme arme de propagande en faveur de la science et contre la superstition. En effet, des institutions scientifiques liées à l’immunologie furent créées avec l’appui de l’État.

Le Centre national de recherche en épidémiologie et microbiologie, responsable de la découverte du vaccin contre le Covid 19, porte le nom du scientifique Fiodor Gamaleya. Gamaleya développa d’importantes recherches sur la rage avec Louis Pasteur à la fin du XIXe siècle et fonda avec son soutien le premier Institut Bactériologique de Russie et le second du monde. Des découvertes de Gamaleya et d’autres scientifiques russes sur les vaccins et les mécanismes de transmission du choléra, de la peste, du typhus, etc. se sont suivies.

Le triomphe de la Révolution en 1917 instaure les conditions pour appliquer ces avancées, qui restaient enfermées dans les laboratoires, à l’ensemble de la population. La première campagne de vaccination universelle de l’histoire de l’humanité a eu lieu : le 18 septembre 1918; le Commissaire du Peuple à la Santé Publique N.A. Semashko a adopté le “Règlement de vaccination contre la variole” sur la base du rapport scientifique de Gamaleya et en avril 1919, le président du Conseil des commissaires du peuple V.I.Lénine, signait le décret correspondant. C’était la première campagne de vaccination universelle de l’histoire de l’humanité.

Au début des années 1930, l’URSS fut le premier territoire au monde à annoncer l’éradication de la variole. 50 ans plus tard, cela s’est produit à l’échelle mondiale.

Les années où l’OMS a joui d’un prestige et d’une autorité mondiale, avant d’être phagocytée par les multinationales pharmaceutiques, étaient des temps d’une grande influence de l’URSS. En 1958, Viktor Zhdanov, vice-ministre de la santé soviétique, a proposé à l’Assemblée de l’OMS un plan d’éradication de la variole à l’échelle mondiale, qui a été approuvé et mis en œuvre. Un peu plus de vingt ans plus tard, en déclarant la variole éradiquée sur la planète, le directeur de l’OMS a rappelé la contribution extraordinaire de l’URSS aux pays en manque de ressources : 400 millions de doses de vaccin.

Le vaccin contre la polio en URSS et celui de Covid 19.

Au milieu du XXe siècle, une nouvelle épidémie provoquait une grande mortalité et une grande incapacité : la poliomyélite. Aux États-Unis, en 1955, le premier vaccin, Salk, a été développé sous le nom de son découvreur. Peu après, le virologue Albert Sabin découvrait un autre type de vaccin plus efficace, moins cher et plus sûr (le vaccin de Salk n’avait qu’une efficacité de 60%). Après le succès du premier, il ne fut pas possible de le tester aux États-Unis.

Les scientifiques soviétiques, Mikhail Chumakov et Anatoly Smorodintsev, ont été envoyés aux États-Unis. Sabin et Chumakov ont accepté de poursuivre le développement du vaccin à Moscou. Plusieurs milliers de doses de vaccin ont été importées des États-Unis dans une valise ordinaire et les premières vaccinations ont commencé.

Chumakov et sa compagne, la virologue Marina Voroshilova, ont commencé l’expérience à Moscou avec leurs propres enfants. Le vaccin se composait d’un virus affaibli et il était administré par voie orale dans un morceau de sucre, de sorte qu’il n’y avait pas besoin de personnel qualifié. En un an et demi, l’épidémie en URSS a pris fin. En 1960, 77,5 millions de personnes ont été vaccinées. Albert Sabin a été appelé à témoigner accusé d’activités anti-américaines.

Une anecdote de l’époque s’avère de grande actualité. Au Japon, la polio ravageait la population infantile et seul le vaccin Salk, d’une efficacité limitée et en quantité insuffisante, était disponible. Pour des raisons politiques et économiques évidentes, le vaccin produit en URSS n’était pas autorisé à être importé. Après plusieurs péripéties, des milliers de femmes japonaises sont sorties dans la rue pour exiger le vaccin et ont atteint leur objectif. Le film soviéto-japonais “Step”, du réalisateur Alexander Mitta, raconte l’histoire.

Il est à souligner que les progrès russes en matière de vaccins se sont poursuivis après la chute de l’URSS. Le Centre national de recherche en épidémiologie et en microbiologie a récemment découvert un vaccin contre l’Ebola et travaille actuellement sur plusieurs lignes de recherche, dont l’une des plus avancées est celle qui cherche à trouver le vaccin contre un autre Coronavirus, le MERS-Cov. La rapidité du processus de vaccination contre la Covid-19 est due, comme d’éminents chercheurs russes l’ont répété, au fait que l’on a travaillé sur des plateformes créées il y a des années qui allaient dans la même direction. Pour l’instant, la Russie a annoncé la fabrication de 1 milliard de doses pour 20 pays candidats.

L’expérience continuera à écrire l’histoire. Ce qu’on ne peut ignorer, c’est que la campagne de discréditation du vaccin russe a des chefs d’orchestre qui n’ont rien à voir avec la procédure scientifique et qui ont beaucoup à voir avec les puissants intérêts économiques, entre autres, de l’industrie pharmaceutique.

D’autre part, malgré les lapsus de Ferdinand Simon, ni Poutine n’est Lénine, ni la Russie n’est l’URSS. Mais les travailleurs du monde entier ne devraient pas oublier que le gigantesque exploit de la classe ouvrière d’octobre 1917 et la défaite du fascisme dans la Seconde Guerre mondiale, permettent toujours de réaliser, comme c’est le cas, des avancées scientifiques développées sur des décennies de travail non soumis aux intérêts du capital et produits dans des institutions publiques.

Il n’est pas du tout probable que, malgré les souffrances causées par la pandémie et la catastrophe évidente du système de santé dans l’État espagnol, le gouvernement “progressiste” ose donner la priorité à la santé de son peuple et faire face, ne serait-ce qu’une fois, au pouvoir d’un des bastions de l’impérialisme : l’industrie pharmaceutique.

La conquête de l’indépendance, de la vrai indépendance, devra venir d’autres mains, de la construction d’un autre pouvoir capable de vaincre la barbarie.

Août 2020


Traduction de Red Roja

Source : https://redroja.net/articulos/la-vacuna-rusa-contra-el-covid-19-sobre-los-hombros-de-la-urss/


[Portugués]

«Se escrevo este artigo é porque creio que ninguém está a falar do óbvio: as equipas científicas russas foram capazes de criar a vacina porque ainda existe uma poderosa estrutura estatal de laboratórios de investigação que foi desenvolvida pela União Soviética.»

A vacina russa contra a COVID 19, sobre os ombros da URSS

Angeles Maestro / Red Roja

Se escrevo este artigo é porque creio que ninguém está a falar do óbvio: as equipas científicas russas foram capazes de criar a vacina porque ainda existe uma poderosa estrutura estatal de laboratórios de investigação que foi desenvolvida pela União Soviética.

O anúncio de que a Rússia tinha disponível uma vacina contra a Covid-19 deu lugar a massivas desqualificações prenhes de carga política e económica. O alinhamento com os Estados Unidos por parte dos os grandes meios de comunicação, correias de transmissão de uma subordinação política ao imperialismo norte-americano própria de lacaios – que por outro lado se assemelha cada vez mais àquele que tenta salvar-se agarrando-se a quem se afoga – leva a desqualificar tudo o que vem da Rússia com a irracionalidade e sistematicidade de uma mola. poderosos No caso da vacina russa, a rejeição mediática generalizada está também untada pelos poderosíssimos interesses das multinacionais farmacêuticas. Os impérios do medicamento já esfregavam as mãos e preparavam os seus cofres para recolher os lucros da venda mundial de centenas de milhões de vacinas. Ainda está fresca memória dos milhares de milhões de dólares obtidos pela Gilead1, com o Sovaldi ou pela Roche, com o Tamiflu2, fármaco criado contra uma epidemia, a da Gripe A, que nunca existiu,.

Muito se ironizou sobre os dois lapsos de Fernando Simón ao atribuir a vacina à URSS. Desconheço qual é a opinião de Simon sobre a URSS, mas efectivamente, os avanços soviéticos em saúde pública e medicina preventiva – alguns dos quais sobreviveram à Perestroika de Gorbachev, que considerava suspeito de ineficácia tudo o que era público – tornaram possível uma vacina à qual, significativamente, chamaram Sputnik.

A URSS e a Saúde Pública

A Revolução de Outubro de 1917 deu origem ao primeiro sistema público de saúde, universal, baseado na promoção da saúde e na prevenção da doença e que exigia no seu funcionamento a participação da população na tomada de decisões3.

Num Estado que apresentava no início do século XX taxas de mortalidade infantil elevadíssimas – de cada 1.000 mortos, dois terços eram crianças com menos de 5 anos – e de mortalidade por doenças infecciosas (a mortalidade por tuberculose era de 400/100.000), a implementação de serviços de saúde em todos os recantos do imenso território foi acompanhada pela implementação de medidas de prevenção generalizadas4.

A vacinação de toda a população foi mais uma medida, entre outras também decisivas. O acesso a água potável e ao tratamento de resíduos, à eletricidade (“O comunismo é o poder dos sovietes mais a electrificação de todo o país” VI Lénine5), a habitação higiénica com aquecimento, a boa alimentação, a condições de trabalho decentes, a educação, … e ao poder político – conditio sine qua non -, são muito mais importantes do que os medicamentos para melhorar a saúde das populações6.

A Rússia czarista já havia desenvolvido uma importante trajectória científica em microbiologia, e especificamente em vacinas, que não chegavam ao seu povo. Antes da descoberta da vacina contra a varíola por Edward Jenner em 1796 e dado que a doença devastava desde há séculos a vida de milhões de pessoas em todo o mundo, aplicava-se um procedimento arriscado: a variolização. Provocava-se o contágio para induzir imunidade, embora o risco de morte fosse elevado.

Após a morte por varíola do czar Pedro I em 1730, a imperatriz Catarina II, juntamente com o seu séquito, submeteu-se publicamente a tal procedimento – que teve sucesso – e utilizou-o como arma propagandística a favor da ciência e contra a superstição. Efectivamente, com apoio estatal foram desenvolvidas instituições científicas relacionadas com a imunologia.

O Centro Nacional de Investigação de Epidemiologia e Microbiologia, responsável pela descoberta da vacina contra a Covid 19, tem o nome do cientista Fiodor Gamaleya. Gamaleya desenvolveu nos finais do século XIX importantes investigações sobre a raiva com Luis Pasteur e com o seu apoio fundou o primeiro Instituto Bacteriológico da Rússia, e o segundo do mundo. Seguiram-se descobertas de Gamaleya e outros cientistas russos sobre vacinas e mecanismos de transmissão da cólera, peste, tifo, etc.

O triunfo da Revolução em 1917 criou as condições para a aplicação desses avanços, que tinham permanecido encerrados em laboratórios, ao conjunto da população. Realizou-se a primeira campanha de vacinação universal da história da humanidade: em 18 de Setembro de 1918, o Comissário do Povo para a Saúde Pública N.A. Semashko adoptou o “Regulamento de vacinação contra a varíola” baseado no relatório científico de Gamaleya e em Abril de 1919 o Presidente do Conselho de Comissários do Povo V.I. Lénine assinou o decreto correspondente. Foi a primeira campanha de vacinação universal da história da humanidade7.

No início dos anos 1930, a URSS foi o primeiro território do mundo a anunciar a erradicação da varíola. À escala mundial esse facto ocorreu 50 anos depois.

Os anos em que a OMS gozou de prestígio e autoridade mundiais, antes de ser engolida pelas multinacionais farmacêuticas, foram tempos de grande influência da URSS. Em 1958, Viktor Zhdanov, Vice-Ministro da Saúde soviético, propôs à Assembleia da OMS um plano para erradicar a varíola à escala global, que foi aprovado e posto em marcha. Algo mais de vinte anos depois, ao declarar a erradicação da varíola no planeta, o director da OMS lembrou a contribuição extraordinária da URSS para os países carentes de recursos: 400 milhões de doses da vacina8.

A vacina contra a poliomielite na URSS e a da Covid 19.

Em meados do século XX uma nova epidemia causava grande mortandade e incapacitações: a poliomielite. Nos EUA, em 1955, foi desenvolvida a primeira vacina, baptizada Salk com o nome do seu descobridor. Pouco depois, o virologista Albert Sabin descobriu outro tipo de vacina mais eficaz, mais barata e mais segura (a vacina de Salk tinha apenas 60% de eficácia). Dado o sucesso da primeira não foi possível testá-la nos EUA.

Os cientistas soviéticos, Mikhail Chumakov e Anatoly Smorodintsev, foram enviados aos Estados Unidos. Sabin e Chumakov acordaram continuar a desenvolver a vacina em Moscovo. Vários milhares de doses da vacina foram trazidos dos Estados Unidos numa mala vulgar e as primeiras vacinações começaram.

Chumakov e a sua companheira, a virologista Marina Voroshilova, iniciaram a experiência em Moscovo com os seus próprios filhos. A vacina consistia num vírus debilitado, utilizava-se a via oral e era administrada por meio de um torrão de açúcar, de forma que não necessitava de pessoal qualificado.

Em ano e meio acabou a epidemia na URSS. Em 1960, 77 milhões e meio de pessoas foram vacinadas. Albert Sabin foi chamado a depor acusado de actividades anti-americanas.

Uma anedota da época acaba por ser de grande actualidade. No Japão, a poliomielite assolava a população infantil e apenas a vacina Salk, de eficácia limitada e além disso em quantidade insuficiente, estava disponível. A vacina produzida na URSS não conseguia, por óbvias razões políticas e económicas, as licenças para ser importada. Depois de diversas peripécias, milhares de mulheres japonesas saíram à rua para exigir a vacina e alcançaram o seu objectivo. O filme soviético-japonês “Step” do realizador Alexander Mitta conta a história9.

Deve sublinhar-se que os avanços russos em matéria de vacinas continuaram após a queda da URSS. O Centro Nacional de Investigação de Epidemiologia e Microbiologia descobriu recentemente uma vacina contra o Ébola e trabalha actualmente em várias linhas de investigação, uma das mais avançadas a que tenta encontrar a vacina contra outro Coronavírus, o MERS-Cov. Desta forma, como reiteraram proeminentes investigadores russos, a rapidez do processo com a vacina contra a Covid-19 deve-se ao facto de se ter trabalhado sobre plataformas criadas há anos que avançavam em direcções semelhantes. De momento, a Rússia anunciou a fabricação de 1.000 milhões de doses para 20 países solicitantes.

A experiência continuará a escrever história. O que não se pode ignorar é que a campanha para desacreditar a vacina russa é dirigida por gente que nada tem a ver com procedimento científico e tem muita relação com os poderosíssimos interesses económicos, entre outros, da indústria farmacêutica.

Por outro lado, apesar dos lapsos de Fernando Simón, nem Putin é Lénine, nem a Rússia é a URSS. Mas nós, trabalhadores de todo o mundo, não deveríamos esquecer que a gigantesca gesta operária de Outubro de 1917 e a derrota do fascismo na Segunda Guerra Mundial, ainda continua a permitir alcançar, como neste caso, avanços científicos desenvolvidos sobre décadas de trabalho não sujeito aos interesses do capital e produzidos em instituições públicas.

Não é de todo provável que, apesar do sofrimento causado pela pandemia e do evidente desastre do sistema de saúde no Estado espanhol, o governo “progressista” se atreva a priorizar a saúde de seu povo e enfrentar, mesmo que apenas por uma vez , o poder de um dos baluartes do imperialismo: a indústria farmacêutica.

A conquista da independência, da verdade, terá que vir de outras mãos, da construção de outro poder capaz de derrotar a barbárie.

Agosto de 2020

1 A multinacional norte-americana Gilead quadruplicou os seus lucros ao comprar a patente do medicamento Sofosbuvir para Hepatite C. O medicamento, descoberto em laboratórios públicos dos Estados Unidos, era vendido em função da negociação com o Estado comprador. Um tratamento na Índia custava entre 100 e 200 dólares e em Espanha, 25.000. http://www.nogracias.eu/2014/04/10/tamiflu-la-mayor-estafa-de-la-historia/

2 O Tamiflu da farmacêutica Roche, a maior vigarice da história. Governos de todo o mundo gastaram milhares de milhões de dólares num medicamento contra uma epidemia que não existiu. A multinacional ocultou resultados de investigações que demonstraram que não encurtava os internamentos, nem reduzia as complicações e que, pelo contrário, tinha importantes efeitos secundários. O governo de Zapatero gastou 333 milhões de euros em Tamiflú em 2009, em plena crise, quando a despesa pública era maciçamente cortada na saúde e outros serviços públicos. http://www.nogracias.eu/2014/04/10/tamiflu-la-mayor-estafa-de-la-historia/

3 Uma ampla referência à obra seminal sobre os princípios fundamentais e o desenvolvimento do sistema de saúde soviético e o ensino das profissões da saúde “Social Hygiene and Public Health Organization” por A.F. Serenko e V.V. Ermakor, acessível em espanhol, pode ser consultada em https: //www.síritup.org/article/rcsp/2017.v43n4/645-660/

4 Um resumo das origens do Sistema de Saúde da URSS e da figura de Nikolai Semasko, primeiro Comissário do Povo para a Saúde, pode ser encontrado em russo, com tradução automática, aqui: https://regnum.ru/news/polit/ 2318307.html

5 “Lâmpada de Ilyich” A primeira lâmpada foi inventada por um engenheiro russo em 1874 e sua chegada às aldeias mais remotas da Rússia tornou-se o símbolo da Revolução. Aqui pode ver os detalhes do GOELRO, o plano de electrificação de toda a Rússia. https://es.wikipedia.org/wiki/GOELRO

6 Sobre o médico prussiano Rudolf Virchov, patologista de destaque e considerado o fundador da Saúde Pública. http://webs.ucm.es/centros/cont/descargas/documento28401.pdf

7 A história da primeira campanha de vacinação universal da história da humanidade e a erradicação da varíola na URSS pode ser consultada aqui. https://books.google.es/books/about/%D0%9F%D0%B0%D1%82%D0%BE%D0%B3%D0%B5%D0%BD%D0%BD%D1%8B % D0% B5_% D0% B4% D0% BB% D1% 8F_% D1% 87% D0% B5% D0% BB% D0% BE% D0% B2% D0% B5.html? Id = 3Y1EDwAAQBAJ & redir esc = y https://www.who.int/mediacentre/news/notes/2010/smallpox_20100517/es/

8 http://webs.ucm.es/centros/cont/descargas/documento28401.pdf

9 Com base nesta história, o realizador Alexander Mitta filmou em 1988 a coprodução sovieto-japonesa “Step”, com Leonid Filatov e Komaki Kurihara nos papéis principais. Oleg Tabakov, Elena Yakovleva, Vladimir Ilyin, Garik Sukachev actuaram com eles. A sua canção “My Little Babe” é reproduzida no filme https://www.academia.edu/39610881/CINE_RUSO_Historia_y_literatura_rusa_y_espa%C3%B1ola

https://www.odiario.info/a-vacina-russa-contra-a-covid/


[Ruso]

В начале 30-х годов прошлого века СССР был первой территорией в мире, объявившей о ликвидации оспы. В мировом масштабе это событие произошло 50 лет спустя

Россия создала вакцину первой благодаря советскому опыту — эксперт

Анхелес Маэстро Мартин /

В начале 30-х годов прошлого века СССР был первой территорией в мире, объявившей о ликвидации оспы. В мировом масштабе это событие произошло 50 лет спустя

20 августа в испанском электронном издании Canarias semanal вышла статья специалиста в области общественного здравоохранения Марии Анхелес Маэстро Мартин о первой в мире вакцине против COVID-19 «Спутник V», зарегистрированной в России.

Ниже мы приводим текст статьи целиком. Перевод на русский язык выполнен специально для ИА Красная Весна.

Я пишу эту статью потому, что считаю, что никто не говорит об очевидном: российские научные группы смогли создать вакцину, потому что все еще существует мощная государственная структура исследовательских лабораторий, разработанная Советским Союзом.

После объявления Россией о регистрации первой в мире вакцины против COVID-19 на Западе сразу началась ее дискредитация, чреватая для России политическими и экономическими последствиями. Привязка всех основных СМИ к Соединенным Штатам — приводной ремень лакейского политического подчинения североамериканскому империализму — говорит им, что надо систематично дискредитировать все, что идет из России, даже если это иррационально.

В случае с российской вакциной ее всеобщее неприятие СМИ очень хорошо сочетается с очень влиятельными интересами транснациональных фармацевтических корпораций. Фармацевтические империи уже потирали руки и готовили свои карманы для прибыли от продаж сотен миллионов доз вакцин по всему миру.

Еще свежа память о миллиардах долларов, полученных корпорацией Roche за свой препарат Tamiflu, который был создан против эпидемии гриппа A. Tamiflu стал крупнейшей аферой в истории. Правительства всего мира потратили миллиарды долларов на лекарство от эпидемии, которой не существовало. К тому же результаты международного исследования позже показали, что он не сокращает время пребывания в больнице и не снижает количества осложнений, а, наоборот, имеет значительные побочные эффекты.

Правительство Родригеса Сапатеро в Испании потратило 333 млн евро на «Тамифлю» в 2009 году, в разгар экономического кризиса, когда государственные расходы на здравоохранение и другие общественные услуги были значительно сокращены.

Или североамериканская мультинациональная корпорация Gilead Sciences, которая в четыре раза увеличила свою прибыль после покупки патента на препарат «Софосбувир» от гепатита С, созданный в государственных лабораториях США. После покупки патента корпорация Gilead коммерциализирует этот препарат под названием Sovaldi. Таким образом, лечение от гепатита С в Индии стоит от 100 до 200 долларов, а в Испании — 25 тыс. долларов.

В последнее время было много насмешек над оговорками директора Координационного центра чрезвычайных ситуаций министерства здравоохранения Испании Фернандо Симона, дважды приписавшего вакцину СССР. Я не знаю, что Саймон думает об СССР, но в действительности советские достижения в области общественного здравоохранения и профилактической медицины, которые пережили горбачевскую перестройку, и после обвинений в их неэффективности, как раз и сделали возможным создание вакцины, которую они не зря назвали «Спутник V».

СССР и здравоохранение

Октябрьская революция 1917 года дала людям первую универсальную систему общественного здравоохранения, основанную на укреплении здоровья и профилактике заболеваний, требовавшую участия населения в принятии решений по ее функционированию.

В начале XX века в Российской империи был очень высокий уровень детской смертности: из каждой 1000 умерших две трети составляли дети в возрасте до 5 лет. Смертность от инфекционных заболеваний тоже была высочайшей. Так, например, уровень смертности от туберкулеза составлял 400 на 100 тыс. человек. После открытия медпунктов во всех уголках огромной территории СССР лечение сопровождалось проведением общих профилактических мероприятий.

Вакцинация всего населения была еще одной важной и даже решающей мерой, принятой в СССР. Однако доступ к питьевой воде и канализация, электрификация («Коммунизм — это власть Советов плюс электрификация всей страны», — говорил В. И. Ленин) и гигиена, дома с отоплением и хорошая еда, достойные условия труда и образование, <…> и политическая власть — conditio sine qua non (лат. необходимое условие) — были гораздо важнее лекарств для улучшения здоровья населения.

В царской России уже существовала научная траектория в микробиологии, особенно касательно вакцин, которые, однако, не были доступны всему населению страны. До открытия вакцины против оспы Эдвардом Дженнером в 1796 году — болезни, веками уносившей жизни миллионов людей во всем мире — для иммунизации применялась рискованная процедура: вариолизация. Формировался иммунитет к инфекции, хотя риск смерти был очень высок.

После смерти Петра I от оспы в 1730 году императрица Екатерина II вместе со своим окружением публично прошла эту процедуру, которая оказалась успешной. Затем она успешно использовала это для пропаганды в пользу науки и против суеверий. Действительно, при государственной поддержке были созданы научные учреждения, связанные с иммунологией.

Национальный исследовательский центр эпидемиологии и микробиологии, создавший вакцину против COVID-19, носит имя ученого Федора Гамалеи. Гамалея вместе с Луисом Пастером в конце XIX века проводил очень важные исследования по борьбе с бешенством, и при его поддержке был основан первый в России и второй в мире Бактериологический институт. За открытиями Гамалеи и других российских ученых в области вакцин последовали исследования других российских исследователей о методах передачи и вакцинах против холеры, чумы, тифа и пр.

Триумф Революции в 1917 году создал условия для широкого применения этих достижений, которые до тех пор оставались закрытыми в лабораториях и недоступными для всего населения. Была реализована первая в истории человечества всеобщая кампания по вакцинации: 18 сентября 1918 года народный комиссар здравоохранения Н. А. Семашко принял «Положение о вакцинации против оспы» на основе научного отчета Гамалеи. А в апреле 1919 В. И. Ленин подписал соответствующий декрет. Это была первая кампания по всеобщей вакцинации в истории человечества.

В начале 30-х годов прошлого века СССР был первой территорией в мире, объявившей о ликвидации оспы. В мировом масштабе это событие произошло 50 лет спустя.

Годы, когда ВОЗ пользовалась всемирным престижем и авторитетом до того, как ее поглотили транснациональные фармацевтические компании, были временем большого влияния СССР. В 1958 году Виктор Жданов, заместитель министра здравоохранения СССР, предложил Ассамблее ВОЗ план по ликвидации оспы в глобальном масштабе, который был одобрен и приведен в действие. Спустя более двадцати лет, объявляя о ликвидации оспы на всей планете, директор ВОЗ напомнил о выдающейся помощи СССР странам, испытывающим нехватку ресурсов: 400 миллионов доз вакцины.

Вакцина против полиомиелита в СССР и вакцина от Covid-19

В середине ХХ века распространилась новая эпидемия, вызывающая смерти и инвалидность — полиомиелит. В США в 1955 году была разработана первая вакцина против полиомиелита, названная вакциной Солка в честь ее первооткрывателя Джонаса Солка (Jonas Salk). Вскоре после этого вирусолог Альберт Сабин открыл другой тип вакцины, который был более эффективным, дешевым и безопасным (вакцина Солка была эффективна всего в 60% случаев). После успеха первой вакцины испытать эту в США не удалось.

Советские ученые Михаил Чумаков и Анатолий Смородинцев были отправлены в США. Сабин и Чумаков договорились о дальнейшей разработке вакцины в Москве. В обычном чемодане из США были привезены несколько тысяч доз вакцины, и начались первые прививки.

Чумаков и его соратница вирусолог Марина Ворошилова опробовали вакцину в Москве на своих детях. Разработанная ими вакцина состояла из ослабленного вируса, применялась орально и вводилась через сахарный кубик, поэтому квалифицированный персонал не требовался.

Через полтора года эпидемия в СССР закончилась. В 1960 г. было вакцинировано 77 с половиной миллионов человек. А Альберта Сабина в США вызвали для дачи показаний по обвинению в антиамериканской деятельности.

Очень интересен случай того времени. В Японии дети страдали от полиомиелита, но там была доступна только вакцина Солка с ограниченной эффективностью и в недостаточных количествах. Вакцина, произведенная в СССР, по очевидным политическим и экономическим причинам не получила разрешения на импорт. Тогда тысячи японских женщин вышли на улицы, чтобы потребовать вакцину, и добились своей цели. Эта история рассказывается в советско-японском фильме режиссера Александра Митты «Шаг».

Примечательно, что развитие российских вакцин продолжилось и после распада СССР. Национальный исследовательский центр эпидемиологии и микробиологии недавно открыл вакцину против лихорадки Эбола и в настоящее время работает по нескольким направлениям исследований. Одним из самых продвинутых является исследование, направленное на поиск вакцины против другого коронавируса, MERS-CoV.

Опыт продолжит писать историю. Но нельзя игнорировать тот факт, что в кампании по дискредитации российской вакцины есть «дирижеры», не имеющие ничего общего с научными процедурами, но имеющие отношение к очень мощным экономическим интересам, в том числе к фармацевтической промышленности.

С другой стороны, несмотря на оговорки Фернандо Симона, Путин не Ленин, а Россия не СССР. Но мы, трудящиеся всего мира, не должны забывать, что гигантский подвиг рабочего класса в октябре 1917 года и в победе над фашизмом во Второй мировой войне все еще позволяет им, как и в данном случае, добиваться научных достижений на базе наработок прошлых десятилетий работы без подчинения интересам капитала в государственных учреждениях.

Вовсе не похоже, что, несмотря на страдания, вызванные пандемией, и очевидную катастрофу системы здравоохранения в Испании, «прогрессивное» правительство осмелится сделать приоритетом здоровье своего народа и противостоять, хотя бы на этот раз, мощи одного из оплотов империализма: фармацевтической промышленности.

Завоевание настоящей независимости должно будет прийти из других рук, создано другой силой, способной победить варварство.

https://rossaprimavera.ru/article/5caa1b88

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