Una espléndida sorpresa: "Un día más con vida"

Ángeles Maestro


Han estrenado una película extraordinaria: “Un día más con vida”. Se basa en el libro del mismo título escrito por el comunista polaco y reportero Ryszard Kapuscinski.

Narra con una maestría difícil de igualar, mediante una inteligente combinación de animación y documental, los meses anteriores a la declaración de independencia de Angola en 1975.

Sin ninguna pretensión de equidistancia, la película expone mediante la figura del reportero y su relación con el MPLA en la primera línea de fuego, las incontestables razones de un pueblo que lucha por su soberanía y contra el imperialismo de EE.UU. y sus esbirros en la zona: UNITA y Sudáfrica.

La intervención de Cuba que se inicia por esas fechas1, determinante para la victoria del MPLA y para la correlación de fuerzas en todo el continente africano, aparece claramente definida con una intervención pública de Fidel Castro emblemática: “Cuba no busca en Angola, ni petróleo, ni diamantes. Cuba está llevando a cabo allí una tarea ineludible de solidaridad internacionalista”

Belleza, rigor histórico y calidad técnica, una fusión poco frecuente al servicio de la lucha anti-imperialista.

Una película absolutamente recomendable.


Postdata:

1. Lo que la película no relata es que, aunque el sentimiento de derrota por la situación actual, que algunos de sus protagonistas transmiten en sus entrevistas y que se expresa gráficamente en la película mediante la imagen de una barco medio hundido con el nombre “Karl Marx”, está relacionado con el alineamiento actual del MPLA con el imperialismo estadounidense y el abandono de toda política socialista que implique la propiedad pública de los recursos. El MPLA se autodefinió como marxista-leninista hasta 1991 – año en el que Cuba sale del país africano – para después integrarse en la Internacional Socialista

2. La película, basada en la experiencia de Kapuscinski no narra el episodio central de la intervención cubana en Angola: la batalla de Cuito Cuavanale2.

Nelson Mandela reconoció públicamente que sin la intervención cubana en Angola, magistralmente dirigida militarmente directamente por Fidel, la victoria contra el régimen sudafricano hubiera sido imposible.

El internacionalismo de Cuba, cuyas relaciones con el MPLA había iniciado el Che en 1965, tuvieron en Angola su más alta expresión.

En los 15 años de duración de la operación Carlota participaron 300.000 combatientes y 50.000 colaboradores civiles cubanos. Murieron en ella no menos de 2.077 cubanos.

“En Cuito Cuanavale la Revolución Cubana se jugó todo, se jugó su propia existencia, se arriesgó a una batalla en gran escala contra una de las potencias más fuertes de las ubicadas en la zona del Tercer Mundo, contra una de las potencias más ricas, con un importante desarrollo industrial y tecnológico, armada hasta los dientes, a esa distancia de nuestro pequeño país y con nuestros recursos, con nuestras armas. Se corrió el riesgo de debilitar nuestras defensas, y debilitamos nuestras defensas, utilizamos nuestros barcos, única y exclusivamente nuestros barcos y nuestros medios para cambiar esa correlación de fuerzas que hiciera posible el éxito de los combates; porque a tanta distancia no se sabe si se libró alguna vez alguna guerra entre un país tan pequeño y una potencia como la que poseían los racistas sudafricanos”.

La intervención cubana iniciada en 1975 y que se prolongó hasta 1991 llevaba por nombre “Operación Carlota”, nombre de una esclava negra que lideró una sublevación de esclavos en el siglo XIX.

https://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Carlota

2https://www.ecured.cu/Batalla_de_Cuito_Cuanavale