¿«EN MARCHA» Hacia un Nuevo Mayo ’68?

Rémy HERRERA
(Domingo 15 abril de 2018)


El Presidente Macron tiene razón: «France is back»! Pero no la de las postales; más bien la de la cólera. Una cólera que se está incubando en el seno de la sociedad y que tiene sus razones, y muchas. No es cuestión de enumerarlas aquí; no llegaría con estas pocas líneas. Se pisan unas a otras : desde hace decenios persiste, obstinado,  el acoso de las políticas neoliberales que han desgarrado el tejido social, pauperizado a las clases trabajadoras, precarizado el empleo, reducido los salarios, arrojado al paro a masas de individuos, maltratado la solidaridad, agudizado el egoísmo, glorificado los abyectos valores capitalistas, promovido los groseros reflejos consumistas, sometido toda inteligencia…
¿Y se quiere que el pueblo no reaccione?
 
Nombrado por Macron, el actual gobierno dirigido por Édouard Philippe, pretendidamente «ni de derechas ni  de izquierdas» (¿de dónde pues? ¿de «extremo-centro»?), ha suprimido el impuesto sobre las grandes fortunas y ha agravado las cargas soportadas por los asalariados y pensionistas. Ha ofrecido subvenciones astronómicas a transnacionales que despiden gente mientras reduce los presupuestos de los servicios públicos. Cada día, poco a poco, va diluyendo al país en una Europa antisocial, autoritaria y sometida al hegemonismo estadounidense. Y aplicando – a su manera, es decir, mediante ordenanzas, cortocircuitando así a los diputados de su nuevo partido En Marche! que son mayoría y a sus órdenes – un programa dictado por la patronal, Macron anuncia nuevas privatizaciones. Como si el neoliberalismo no hubiera dado pruebas de su fracaso, por doquier y en todo tiempo.
He ahí por qué ruge en Francia la revuelta.

El telón de fondo de los conflictos que surgen es también el de las muchas derrotas padecidas durante estos últimos años por el mundo del trabajo. Al principio hubo una lucha contra la «reforma» de las pensiones que los sindicatos, divididos, perdieron desde 2010. Después fue la lucha contra la reforma del mercado del trabajo (la «Ley Macron», rebautizada «Ley El Khomeri», por el nombre del ministro de trabajo del último gobierno de Hollande) también perdida, el año pasado. Esta batalla por la defensa y los intereses de los trabajadores, la CGT (Confédération générale du Travail) la mantuvo hasta finales de 2017. Sola, o casi sola, no podía ganarla, y menos cuando sus dirigentes no es que fueran muy combativos. Hubo además que hacer frente a la represión de las luchas y a la «criminalización» de las acciones sindicales: en Goodyear (por el «secuestro de cuadros» de la empresa), en Air France (por el asunto de las «camisas rotas»1), en Peugeot, en la construcción y en tantos y tantos sitios donde los militantes en lucha fueron discriminados y  a veces condenados a prisión condicional. Es por eso que las luchas se intensifican.

De momento estas luchas están desperdigas. Huelgas de ferroviarios (actualmente dos días por semana hasta junio), del personal de Carrefour (13 de abril), de Air France (30 de marzo), de la educación y la investigación (10 de marzo), de los servicios médico-sanitarios de la administración pública territorial (14 de febrero), de los hospitales (31 de enero), de las residencias de ancianos (30 de enero), de los carteros (9 de enero), así como de los organismos sociales, del gas y electricidad, de la Meteo-France, de sectores químico petroleros, de la administración pública… Huelgas inéditas incluso de trabajadores precarizados como los de la comida rápida o los de las peluquerías afro… De manera fragmentada, parados, sin techo, sin papeles, militantes asociativos, jubilados, pacifistas, antifascistas, ecologistas, etc. también han protestado. Por toda Francia, el último 22 de marzo, cerca de medio millón de manifestantes estaba en la calle en una gran jornada de movilización contra las «reformas Macron».

Desde hace unas semanas, los estudiantes se están movilizando. Muchos de ellos se oponen al «plan» educativo del gobierno, que implanta una selección camuflada para entrar en la universidad, bloqueando totalmente varios centros universitarios sobre todo en París 1 (Tolbiac), París 8 (Saint Dénis), Montpellier, Toulouse… ¿Respuesta de las autoridades  a la revuelta estudiantil? ¡El envío de los CRS2, el 9 de abril, para aporrear a los jóvenes rebeldes en el campus de Nanterre! Justo donde de donde partió la revuelta de Mayo ’68. En el frontis de una de estas universidades ocupadas, una pancarta reza: « ¿En Mayo ‘68  tuvieron miedo? ¡En 2018 va a ser peor! »


Traducción: Red Roja

1 Durante las negociaciones, dos altos cargos de recursos humanos de la empresa tuvieron que huir uno sin camisa y el otro con ella rota ante la furia de los trabajadores.

2 Compagnies républicaines de sécurité, cuerpo especializado de la policía nacional para el restablecimiento del orden público.