Grecia: la remodelación del gobierno Syriza prepara nuevos ataques sobre la clase obrera

 

Traducción RedRoja.

Por Katerina Selin

12 de noviembre de 2016

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, que dirige el gobierno de coalición bajo el pseudo-partido de izquierda Syriza (Coalición de la Izquierda Radical), reorganizó su gabinete a principios de noviembre. Es la respuesta a la creciente crisis política y social en el país y está orientado a trabajar más estrechamente con los prestamistas internacionales, a fin de aplicar con más rigor la austeridad acordada. El nuevo gabinete prestó juramento el 5 de noviembre.

Tsipras "ha desoído todas las voces de dentro del gobierno o de aquellos negociadores que supusiesen un obstáculo en las relaciones con los acreedores", comentaba el diario griego To Ethnos a propósito de la remodelación. Proyectaba crear, según el Spiegel Online "un nuevo espacio político de maniobra" y "demostrar su disposición a reformar". Tsipras describió el paso como "una oportunidad para un nuevo comienzo" - un eufemismo típico de Tsipras para una nueva oleada de ataques sociales.

Los perdedores en esta reorganización fueron el ministro de Transporte, Theodoris Dritsas, el ministro de Economía y Desarrollo, Panos Skourletis, el ministro de Cultura, Aristidis Baltas, y el ministro de Educación, Nikos Filis, cuatro cuadros veteranos de Syriza.

Dritsas había ejercido en dos ocasiones como ministro del transporte del gobierno de Syriza, y fue el responsable de la privatización del puerto del Pireo. Es miembro del "movimiento 53+", llamado la izquierda de Syriza, y ha expresado en varias ocasiones críticas a los planes de privatización, sin rechazarlos fundamentalmente.

Ahora Dritsas ha sido reemplazado por Panagiotis Kurumblis, que fue miembro del socialdemócrata Pasok hasta 2011, y votó a favor del primer memorando de austeridad como diputado parlamentario de la época. Más tarde cambió a Syriza y sirvió en su primer gabinete como ministro de salud y, en su segundo gabinete, como ministro del Interior.

Ha sido sustituido en el Ministerio del Interior por Panos Skurletis, un viejo camarada de Tsipras, que había pospuesto varias privatizaciones, como la venta de las plantas de agua y centrales eléctricas.

El antiguo ministro de Educación, Investigación y Asuntos Religiosos, Nikos Filis, había entrado en conflicto con la Iglesia Ortodoxa porque quería reemplazar la enseñanza ortodoxa griega por una instrucción religiosa más general en las escuelas. Sin embargo, Tsipras adoptó una actitud más conciliadora con el arzobispo de Atenas, que había expresado agudas críticas a Filis y exigido implícitamente su despido.

Tsipras ha integrado en su gabinete varias caras más jóvenes a las que confiar las negociaciones con los acreedores internacionales. Entre sus leales apparatchiks están el Ministro de Trabajo, Efi Achtsioglu, su nuevo Secretario de Estado, Dimitris Liakos, y el portavoz del gobierno, Dimitris Tsanakopulos.

Antes de asumir el cargo, Achtsioglu, abogado de 31 años, había encabezado el Buró Político del Ministerio de Trabajo y participado en las negociaciones con los acreedores en materia de derecho laboral y seguridad social. Según el diario To Vima, poco después de su toma de posesión, firmó con el grupo de expertos Europeos las "nuevas directrices de negociación", que exigían la reforma de la legislación laboral griega. Achtsioglu había querido alcanzar varias de sus demandas, incluida la introducción del trabajo a media jornada. Los representantes europeos también propusieron ampliar los despidos masivos, cambiar el salario mínimo en el sector privado y limitar los contratos y negociaciones laborales en toda la industria.

Achtsioglu tiene que introducir 21 decisiones ministeriales en los próximos días, incluidas las medidas que afectan a las pensiones. Las pensiones complementarias se reducirán en 439 millones de euros en 2017. Este año, los recortes de pensiones ya han ascendido a unos 230 millones de euros.

Esta política encuentra cada vez más resistencia. En octubre, el gobierno de Syriza demostró que estaba dispuesto a atacar a los pensionistas que protestaban, utilizando gas lacrimógeno. El pasado miércoles, miles de jubilados enojados se manifestaron de nuevo en Atenas, reclamando enérgicamente su dinero, que el gobierno había "robado del fondo de pensiones". El día anterior, entraron en vigor nuevos recortes en las pensiones complementarias, golpeando a más de 248.000 pensionistas.

La manifestación terminó en el Ministerio de Trabajo, donde varios pensionistas quemaron simbólicamente la carta que habían recibido del Ministro de Trabajo sobre los recortes de pensiones. Protestas similares se realizaron en Tesalónica y la ciudad griega de Larissa.

La remodelación de Tsipras ha fortalecido también los lazos con los grandes negocios. Su mano derecha en cuestiones económicas es ahora el Secretario de Estado Liakos, que mantiene las mejores relaciones con los círculos financieros y empresariales. Trabajó durante años como gestor de inversiones, es una figura destacada en el mercado de valores y disfruta de buenas relaciones con la Comisión Europea y el Banco de Grecia y con su gerente Janis Stournaras, quien fuera ministro de Hacienda en el punto álgido de la crisis entre 2012 y 2014, durante el gobierno de derechas de Samaras.

La carrera política de Liakos fue alentada en 2012 por el entonces vicepresidente Ioannis Dragasakis. Trabajó en el tercer memorando y, en 2015, bajo el ministro de Finanzas Janis Varoufakis, participó en las negociaciones con las instituciones europeas. En ese momento, en contraste con Varoufakis, apoyó un amplio acuerdo con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Socio cercano de Tsipras es también el portavoz del gobierno, Tsanakopoulos, de 34 años, graduado en derecho en la Universidad de Londres. Entre 2012 y 2014 fue asesor legal de Tsipras y en 2015 encabezó su secretaría política.

Otros dos nuevos nombramientos mandan una señal clara a los acreedores internacionales:

Uno es el de Dimitris Papadimitriu, profesor y presidente del Levy Economics Institute de Bard College en Nueva York. Conocido economista, goza de amplias conexiones en los círculos empresariales de Estados Unidos y escribe regularmente para el periódico de negocios griego Kathimerini; su nombramiento como ministro de economía y desarrollo, fue una sorpresa.

El secretario de Estado de Papadimitriou es ahora Stergios Pitsiorlas, quien desde el año 2015 es el jefe del organismo de privatización TAIPED, encargado de organizar la venta de activos estatales griegos. Estos incluyen la venta de varios aeropuertos regionales a Fraport AG de Alemania. En los años noventa, este abogado era asesor de la UE en ayuda económica a Grecia, y desde 2008 ha ocupado posiciones de liderazgo en empresas de construcción y otros negocios, incluidas las energías renovables, un área en la que Grecia quiere trabajar más estrechamente con las empresas alemanas en el futuro.

En el mes de abril, en una entrevista al Spiegel Online, Pitsiorlas dejó claro que era un hombre importante en los planes de privatización de Tsipras. Der Spiegel señalaba la creciente resistencia en el gobierno al fondo de privatización, al que el ministro de marina mercante ya depuesto, Dritsas, había calificado como un "estado dentro del estado". Pitsiorlas respondió con optimismo: "Hay un conflicto en el gobierno, pero el primer ministro Tsipras está personalmente comprometido y los ministros intransigentes ordenaron impulsar las privatizaciones como estaba planeado". Consideró al nuevo super- fondo, que llevará a cabo proyectos de privatización aun más grandes, como una idea acertada para Grecia, alabando el mandato de recortes alemán. "La presión ejercida por Alemania para establecer este fondo tendrá consecuencias positivas", declaró.

El Ministro de Finanzas, Efklidis Tsakalotos, el Ministro de Relaciones Exteriores, Nikos Kotsias, y el Viceprimer Ministro, Dragasakis, mantuvieron sus puestos –un guiño a las instituciones internacionales de que se mantendrá la línea anterior.

El ministro de Defensa, Panos Kammenos, de la coalición populista de derechas, los independientes griegos (Anel), permanece en el cargo. El nuevo gabinete incluso ha ampliado la participación de Anel. En el futuro, el Ministerio de Turismo, de gran importancia económica, estará encabezado por Elena Kuntura. Hija de un conocido general monárquico, Kuntura llegó a Anel a través de una brillante carrera como modelo y como política en Nueva Democracia (ND) durante muchos años.

La reorganización del gabinete marca otro giro a la derecha del ‘pseudo-gobierno de izquierdas’, Syriza, que ha capitulado ante la élite financiera internacional en cada asunto desde que llegó al poder en enero de 2015. Tsipras está cerrando filas y presionando mediante una línea dura contra los críticos de dentro del partido. Necesita un gobierno en el que pueda confiar para el próximo período de lucha de clases. Después de casi dos años de brutal austeridad, la pseudo-izquierdista Syriza ha perdido todo su apoyo en la clase obrera.

Una reciente encuesta de la Universidad de Macedonia muestra que Syriza se ha desplomado hasta el 15 por ciento, mientras que ND subió al 30 por ciento. El fascista Golden Dawn, con un 7 por ciento, se mantiene en tercer lugar, perdiendo terreno. Pero el estado de ánimo de la población se dirige contra todo el establishment político. Esto se refleja en el hecho de que todos los líderes de los partidos fueron calificados negativamente por más del 60 por ciento de los encuestados. El fascista Nikolaos Michaloliakos fue el peor valorado con un 86,5 por ciento de calificación negativa, seguido por el jefe de Anel, Kamemos (82,5 por ciento) y Tsipras (75 por ciento). Panagiotis Lafazanis, que fundó el partido pseudo-izquierdista Unidad Popular junto con otros ex miembros de Syriza en un esfuerzo por capturar el descontento de los trabajadores, recibió una calificación negativa del 72,5 por ciento.

 

wsws.org