Intercambio de ayuda humanitaria por sexo en Siria: "La ONU lo sabía y no hizo nada"


Trabajadores que prestan ayuda en nombre de la ONU y organizaciones benéficas internacionales han explotado sexualmente a mujeres de Siria a cambio de alimentos y medicamentos. Así lo publica este martes en exclusiva la BBC, que ha elaborado un informe en el que alerta de que esta situación de abuso se produce en el sur del país desde hace varios años. Según fuentes de la ONU y de las ONG implicadas en este caso, nadie tenía conocimiento de casos de abusos sexuales aunque los que denuncian esta situación niegan este extremo. "Lo sabían y no hicieron nada".

Varios trabajadores humanitarios que han presenciado abusos sexuales a cambio de alimentos afirman que la situación es tan generalizada que algunas mujeres sirias se niegan a ir a los centros de distribución para evitar que les pidan favores sexuales a cambio y para evitar que la gente piense que han ofrecido su cuerpo para recibir ayuda humanitaria. "Las agencias humanitarias están haciendo la vista gorda ante la explotación", relata la BBC, que explica que utilizan a terceros y funcionarios locales para enviar ayuda a zonas peligrosas de Siria donde el personal internacional no puede acceder.

Viudas y divorciadas, las más vulnerables

Según el último estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) sobre violencia de género, varios casos apuntalan la tesis de que se está intercambiando asistencia humanitaria por sexo en varias zonas de Siria. "Se han dado casos de mujeres o niñas que se han casado con funcionarios durante un breve periodo de tiempo para dar servicios sexuales a cambio de recibir comidas", relata dicho informe, titulado 'Voces de Siria 2018'. Las mujeres más vulnerables son las viudas y las divorciadas, ya que no tienen protectores masculinos que controlen su día a día.

El primer caso se reportó en 2015 en un campamento de refugiados de Jordania. El 'modus operandi' es sencillo: estos funcionarios de la ONU y varias ONG internacional retienen durante días la ayuda internacional que reciben para luego presionar a las mujeres para tener sexo si quieren recibir medicamentos, ropa, comida o artículos básicos de higiene. "Es algo tan endémico que todas están estigmatizadas. Se asume que si vas a la distribución de esta ayuda y te la dan, es que habrás realizado algún tipo de acto sexual a cambio de ayuda", dice a la BBC la asesora humanitaria Danielle Spencer, que denuncia que "la explotación sexual y el abuso de mujeres y niñas ha sido algo conocido e ignorado durante siete años".

Desde entonces, se elaboraron varios informes que se presentaron en reuniones en las que estaban presentes la ONU y organizaciones benéficas internacionales auspiciadas por la UNPFA . El Comité Internacional de Rescate (IRC) se hizo cargo de esta situación con la creación de programas y sistemas para proteger mejor a las mujeres y a las niñas del sur de Siria. Algunos de estos programas estaban financiados por varios donantes, entre ellos Reino Unido.

"Han hecho la vista gorda"

Desde entonces, varios organizaciones como Care ha pedido a varias agencias de la ONU, como la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que continuaran investigando. Sin embargo, como informa la BBC, "hicieron la vista gorda para garantizar que la ayuda humanitaria llegara al sur de Siria". De hecho, una fuente confirma que hay "informes creíbles de explotación sexual y abuso" a mujeres y niñas durante la entrega de ayuda humanitaria y "la ONU no hizo ningún movimiento".

"En algún lugar se tomó la decisión de que está bien que los cuerpos de las mujeres continúen siendo utilizados, abusados y violados para que la ayuda se entregue a un grupo más grande de personas", denuncia Danielle Spencer. En este sentido, no solo la ONU conocía estos casos, también UNICEF, que estuvo presente en unas de las reuniones de 2015 que se celebraron sobre esta cuestión. Nada más conocer las advertencia de abusos "se llevó a cabo una revisión de contratistas locales en el sur de Siria y no tuvimos conocimiento de niguna acusación contra nosotros".

Fuente: El confidencial