Sobre el anuncio de acercamiento de quienes están presxs en el Estado francés

Este martes ha sido noticia el acercamiento de los presos políticos vascos Zigor Garro y Julen Mendizabal a la cárcel francesa de Mont-de-Marsan. Durante los últimos meses, los distintos agentes y partidos políticos han hablado sobre el posible cambio de actitud del Estado francés respecto a los presxs politicxs, y sobre esa cuestión quiere hacer su valoración el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión.

La plataforma Bake Bidea anunció en enero que el Estado francés había aceptado acercar a Euskal Herria a lxs presxs políticxs vascxs. Igualmente, en noviembre del año pasado anunció que habían retirado el estatus de DPS (Détenus Particulèrement Signalés) a siete presos políticos, estatus que condiciona la vida en prisión de lxs presxs a lxs que se les aplica.

La mayoría de los agentes políticos de Euskal Herria vendieron estos anuncios como importantes pasos en el camino de la 'paz y la normalización'. Por otro lado, las asociaciones ultraderechistas llamadas de 'víctimas' hicieron público, tras reunirse con el Ministerio de Justicia francés, que se habían quedado tranquilas porque les habían asegurado que todos estos movimientos se harían 'dentro de la ley' y que no serían consecuencia de ninguna negociación. Más tarde, el Ministerio de Justicia francés dejó claro que los acercamientos solo se llevarían a cabo con aquellxs presxs que cumplieran determinadas condiciones: tener cumplida la mayor parte de la condena, mantener un buen comportamiento, no tener causas pendientes en el Estado español, y no tener acusaciones de 'delitos de sangre'.

Ante estas noticias, el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión ve imprescindible sacar a la luz algunos datos que son necesarios para no crear falsas expectativas. No son pocxs lxs militantes de nuestro movimiento que han sufrido o siguen sufriendo las consecuencias de la política de dispersión, como presxs o como familiares, y es nuestro firme deseo que mientras queden presxs políticxs estén en las mejores condiciones posibles, y para ello es necesario no deformar la realidad.

En primer lugar tenemos que explicar que el estatus de DPS que aplican en Francia, al contrario que el FIES que aplican en España, no se lo aplican a todxs lxs presxs políticxs y que a lxs que se lo aplican, lo más habitual es que les retiren dicho estatus cuando ya han terminado todos los juicios. Esta actitud del Estado francés no es nueva y, por lo tanto, el caso de los siete presos políticos a los que se les quitó el estatus de DPS en noviembre no trae nada nuevo, salvo el bombo que por interés político se le ha dado a la noticia.

En lo que respecta a acercamiento de presxs políticxs, ha sido una práctica habitual de los últimos años acercar a Mont-de-Marsan a aquellxs que cumplieran las condiciones mencionadas anteriormente. Tras quedar en libertad los tres presos vascos que durante los dos últimos años habían permanecido en esa cárcel y posteriormente un cuarto que también quedó en libertad, Zigor Garro y Julen Mendizabal son los últimos presos a los que han acercado.

Por otro lado, casi nadie está hablando sobre el fichero FIJAIT que con la excusa del yihadismo el Estado francés ha aplicado a decenas de presxs y ex presxs políticxs. Gracias a este fichero Francia podrá controlar a lxs militantes políticos incluidos en él durante los 20 años siguientes a su excarcelación, con amenaza de condenar a dos años de prisión a quienes no se sometan al control. Esta medida supone a lxs presxs políticxs una libertad condicional de 20 años a partir de su salida de prisión.

Los distintos partidos vascos con representación institucional (EH Bildu, PNV) están vendiendo humo de manera constante en el tema de lxs presxs políticxs. Nos quieren hacer creer que van de victoria en victoria con el fin de alimentar sus líneas políticas y condicionar las actitudes que lxs presxs mantienen dentro de las cárceles, así como para ayudar a rebajar la lucha por la libertad de Euskal Herria. Quieren impulsar que lxs represaliadxs acepten todas las medidas que los Estados imponen, haciendo un llamamiento a una supuesta libertad de decisión dentro de la cárcel. En la cárcel, sin embargo, es la libertad el elemento más importante de todos los que faltan y cada decisión adoptada por cada individuo afecta a todos los demás. Las medidas aceptadas por algunxs se convertirán en condición imprescindible para el resto, convirtiendo en más pesadas aún las cadenas de quienes no las acepten.

Por lo que hemos explicado, el Movimiento Pro Amnistía quiere hacer un llamamiento a dejar de lado el politiqueo. Los Estados francés y español pusieron en marcha la dispersión penitenciaria con el objetivo de condicionar la lucha de liberación nacional vasca, y precisamente para eso es para lo que la sigue utilizando. Nosotrxs seguiremos luchando por la amnistía, porque estamos convencidxs de que esa es la única manera de lograr una Euskal Herria libre y sin represaliadxs políticxs.

En Euskal Herria, a 28 de febrero de 2018.

Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión.

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