José Martí y los pueblos árabes

Hoy se conmemoran 165 años del natalicio del político, ensayista, poeta y pensador José Martí. Al Mayadeen Tv Español rinde homenaje a ese gran hombre de Cuba y el mundo, que apoyó y defendió la lucha de los pueblos árabes por su soberanía.


Cuando se menciona a José Martí, rápidamente uno piensa en el Héroe Nacional y el Apóstol de la independencia de Cuba. Si de letras se trata: es un poeta por excelencia, un erudito, uno de los grandes exponentes de la cultura no solo cubana, sino universal. Un hombre de grandes sentimientos para con los desfavorecidos, un ferviente defensor de la justicia social y la igualdad de derechos.

El antimperialismo, independentismo y antirracismo, son algunas corrientes del pensamiento martiano más conocidas, sin embargo su ideario es mucho más amplio; traspasa los confines del tiempo, no conoce de geografías.

Para Martí, el hombre es uno, el hombre debe ser libre, el hombre debe tener derechos... debe ser respetado.

"Hay hombres que viven contentos aunque vivan sin decoro. Hay otros que padecen como en agonía cuando ven que los hombres viven sin decoro a su alrededor. En el mundo ha de haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados"

La lucha fue una constante en la vida de Martí, no la lucha entendida solamente como el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, sino la lucha como bandera, en aras de lograr pueblos soberanos e indepentientes. Luchó por Cuba, luchó por el mundo.

Enamorado de la cultura universal, ávido de conocimientos, estudió cuanto pudo sobre todos los pueblos. Así se refleja en su amplia obra: en sus escritos, discursos, e inclusos dibujos, uno puede apreciar esa conciencia martiana de devoción por el hombre, sea cual sea su raza, su nacionalidad, su estatus.

Y es que para Martí: “Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro. (…) dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos”.

La tolerancia ante las injusticias y desigualdades, nunca tuvieron cabida en el Apóstol de Cuba. Los males sociales fueron denunciados por él una y otra vez. 

"Abdala", el primer drama en versos escrito por el joven Martí (con tan solo 16 años), simboliza a Cuba por medio de una tierra árabe, Nubia, que lucha contra el invasor. Son también árabes los personajes de ese drama, sobre todo el protagonista, en el cual se descubre al propio Martí. 

Asimismo, una mujer nubia representa a la madre del Apóstol, cuyo amor inmenso no le permite comprender ni admitir el sacrificio de su hijo. 

De esta forma son reflejados los dilemas familiares del propio Martí. Ideales y sueños confluyen, en esa obra que deja manifiesta su decisión de lucha contra la dominación colonial, incluso hasta la muerte.

Y todo ello, reiteramos, se desarrolla simbólicamente en un escenario árabe, con personajes también árabes.

"El amor madre a la Patria / No es el amor ridículo a la tierra / Ni a la hierba que pisan nuestras plantas. / Es el odio invencible a quien la oprime, / Es el rencor eterno a quien la ataca".

Desde ese momento, y en cada etapa de su vida, Martí hallará motivos suficientes para evocar y honrar a esa raza sufrida, laboriosa y rebelde. Entre 1875 y 1895, no hay un sólo año en que falten referencias a esa temática en sus escritos.

En cada uno de los 28 volúmenes de sus obras completas abundan páginas dedicadas a aspectos árabes, escritos desde su época de estudiante hasta aquella en que prepara e inicia la guerra necesaria

Dos líneas resumen el alto concepto que estos pueblos le merecían: “aquellas ágiles y encantadoras criaturas que forman el más noble y elegante pueblo de la tierra”. 

José Martí tenía un conocimiento sólido de los pueblos árabes y una innegable simpatía hacía ellos.

El Héroe Nacional de Cuba, encontraba en las luchas milenarias de los pueblos árabes contra las potencias colonialistas, lo que lo hermanaba a ellos, pues Cuba sufría parecidas injusticias y peleaba contra los mismos enemigos.

La tenacidad indoblegable que mostraban en la defensa de su fe, de sus principios y convicciones, fue reconocida incontables ocasiones por Martí.

También contribuyeron a ese conocimiento y admiración la inmensa cantidad de obras históricas y literarias que leyó Martí sobre temas arábigos, y la infinidad de creaciones artísticas que observó y comentó.

Martí llamó a los árabes, prudentes, amorosas y desinteresadas criaturas que "sin escarmentar por la derrota o amilanarse ante el número, defienden la tierra patria."

"Amo los patios sombríos

con escaleras bordadas,

amo las naves calladas

y los conventos vacíos.


Amo la tierra florida,

musulmana o española,

donde rompió su corola

la poca flor de mi vida."

Estos versos evidencian la relación profunda y marcada del pensamiento de Martí con los pueblos y la cultura árabe. Al menos cinco de sus poemas están dedicados íntegramente a ese tema, y otros quince hacen alusión en alguna parte.

"Árabe", es un bello poema en  que añora la vida nómada del moro, su libre albedrío, sus costumbres y su caballo.

"Sin pompa falsa, ¡oh árabe!, saludo

tu libertad, tu tienda y tu caballo.

Como se ven desde la mar las cumbres de la tierra,

tal miro en mi memoria mis instantes felices:

sólo han sido aquellos en que, a solas, 

a caballo vi el alba, salvé el riesgo, anduve el monte, 

y al volver, como tú, fiero y dichoso, 

solté las bridas, y apuré sediento

una escudilla de fragante leche.

Los hombres, moro mío, 

valen menos que el árbol que cobija 

igual a rico y pobre;

valen menos que el lomo imperial de tu caballo."

En su extensa obra Martí aborda las más relevantes facetas de los  pueblos  árabes: su  cultura  ancestral  y  proverbial sabiduría; su  historia  y  costumbres,  sus  paisajes  y  leyendas,  sus  virtudes  e ideales, sus héroes y hazañas, su amor a la independencia y la libertad.


10 frases de José Martí que todos deberían conocer

1 - "Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo."

2 - "La libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía."

3 - "Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad."

4 - "Antes todo se hacía con los puños; ahora la fuerza está en el saber, más que en los puñetazos; aunque es bueno aprender a defenderse, porque siempre hay gente bestial en el mundo, y porque la fuerza da salud, y porque se ha de estar pronto a pelear, para cuando un pueblo ladrón quiera venir a robarnos nuestro pueblo."

5 - "Las cosas buenas se deben hacer sin llamar al universo para que lo vea a uno pasar. Se es bueno porque si; y porque allá adentro se siente como un gusto cuando se ha hecho un bien, o se ha dicho algo útil a los demás. Eso es mejor que ser príncipe: ser útil."

6 - "La ignorancia mata a los pueblos, y es preciso matar a la ignorancia."

 7 - "El niño ha de trabajar, de andar, de estudiar, de ser fuerte, de ser hermoso; un niño puede hacerse hermoso aunque sea feo; un niño bueno, inteligente y aseado es siempre hermoso. Pero nunca es un niño más bello que cuando trae en sus manecitas de hombre fuerte una flor para su amiga, o cuando lleva del brazo a su hermana, para que nadie se la ofenda; el niño crece entonces, y parece un gigante."

8 - "El sol quema con la misma luz con que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz."

9 - "Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro."

10 - "Hacer es la mejor manera de decir."


Fuente: Al Mayadeen