Revista Pim Pam Pum Número 12

Ya está disponible el último número de Pim Pam Pum!

 

Para descargarlo en formato PDF hacer clic aquí

 

Editorial:

LA CONFUSIÓN REINANTE

El panorama político español resultante del 20 D puede resumirse en el título de un artículo periodístico de un gran escritor, poeta y pensador español, José Bergamín: “La confusión reinante.” Este republicano condenado al exilio, y luego al ostracismo interno por no participar de las componendas de los partidos y medios de comunicación mayoritarios en la Monarquía heredera de Franco, definió al régimen juancarlista como “la continuación del franquismo, su empeoramiento sucesivo y creciente.” Hace años, todavía estas palabras podían parecer algo exageradas a muchos. Pero hoy, a la vista del panorama de latrocinio, expolio, corrupción generalizada, destrucción científica y cultural, dependencia del parasitismo de tres imperialismos foráneos cada vez más depredadores (EEUU, Alemania y China) y de la deuda externa y las exigencias criminales del BCE y el FMI, la profecía bergaminiana se ha cumplido totalmente en su lucidez inexorable.

Y es que hay que reconocer que la seudodemocracia de la oligarquía española ha hecho las cosas a lo grande: si el dictador Franco nos vendió a un imperialismo (el yanqui), ellos nos han vendido a tres. Si en la posguerra bajaron los salarios para oprobio de los trabajadores, estos “demócratas” no sólo los bajan, sino que además, liberalizan el despido y transforman la mayoría de contratos laborales en contratos-basura… Si el régimen franquista impulsó la especulación constructiva salvaje y sus implicaciones de destrucción ecológica y corrupción oficial, los “demócratas” sus herederos, continúan y mejoran la obra de la “España de paz” del invicto Caudillo, con ciudades enteras vacías, el Aeropuerto de Castellón, la destrucción de toda la línea costera mediterránea, o la conversión de la Costa del Sol en el mayor nido de mafias internacionales conocido…

Y se prolonga la interminable agonía de este capitalismo cada vez más degenerativo, con sus consecuencias lógicas de acumulación primitiva de capital, a costa de expoliar a la mayoría proletaria… que ahora ya no se llama así: son los “ciudadanos” contra la “casta.” Ya no es gente explotada que tiene que vender su fuerza de trabajo a cambio de un menguante salario, y se ve condicionada por las relaciones sociales establecidas por la clase dominante. Palabrería de ideologías fracasadas. Ahora son votantes, y basta que voten “con ilusión” para verse mágicamente transportados de la humillación permanente y cotidiana, a la dignidad de la sociedad civil…

La crisis del bipartidismo se ha resuelto en… crisis del bipartidismo. La ausencia de movilización popular en las calles, se ha visto reflejada en… la confusión del voto. La oligarquía depredadora, despiadada con un pueblo que “ha vivido por encima de sus posibilidades”, y servil con la UE y los grandes poderes internacionales, sólo puede ya perpetuarse en el poder mediante la confusión reinante. Que nos sirva de lección: privado de fuerza en la calle, en la auténtica movilización popular, el voto es algo evanescente, deletéreo, sin un basamento firme de ideas claras. De ahí el miedo del bloque social dominante y sus amos, no al voto, no a la verborrea electoralista de Iglesias y Rivera, sino a que el pueblo esté en la calle. De ahí sus leyes mordazas y sus campañas de terrorismo verbal mediático.