The Spanish Earth (Tierra de España)

 

 

The Spanish Earth (Tierra de España) 1937 USA B/N DOC 53 m. Fotografía John Ferno. Narrador: Ernest Hemingway, autor del texto, reemplazó a Orson Welles de voz demasiado teatral que restaba credibilidad al relato. Música: Marc Blitzstein y Virgil Thomson, al principio la musicalización por Juan Montes de Negra sombra, poema de Rosalía de Castro y, extrañamente, sardanas en escenas de Madrid, entre otras grabaciones, a partir de una selección de discos españoles. Premio: National Board of Review, USA 1937. Productora: Contemporary Historians, Inc., compuesta por grandes figuras de la escena literaria como Dashiell Hammett, Lillian Hellman, John Dos Passos, Archibald MacLeish y Dorothy Parker, creada para reunir los fondos necesarios para el rodaje de la película. Parte fue sufragado por la actriz alemana nacionalizada estadounidense Luise Rainer “la que más hizo por la España leal”, según Lillian Hellman. Producción impregnada por la política de Frente Popular que arraigó en EEUU durante la década de 1930, la de la Gran Depresión, movilizó a un núcleo de intelectuales neoyorquinos con el fin de levantar el embargo de armas contra la República, entre ellos Leo Hurwitz, y Paul Strand, y propició que el Partido Comunista USA apoyara el New Deal. Joris Ivens fue el director elegido y el autor del guión.

Brillante y emocionante crónica sobre la Revolución y la Guerra Civil españolas filmada durante la contienda y uno de los documentos más emotivos y hermosos de la Historia del Cine. En la cinta aparecen Fuentidueña del Tajo, un pueblo agrícola de la retaguardia, en el camino de Valencia a Madrid, desde donde se abastecía a los frentes cercanos y a Madrid, con terrenos fértiles utilizados por los ricos sólo para cazar; los combates en la Ciudad Universitaria; escenas de la defensa de Madrid; los bombardeos sobre la Gran Vía en el centro de la urbe desde el cerro Garabitas en la Casa de Campo; la lucha heroica por el puente de Arganda sobre el río Jarama despertando en la memoria el sonido de las canciones de Ernst Busch; así como un mitin celebrando la creación del Ejército Popular, con intervenciones de Enrique Líster, Carlos Contreras, José Díaz, Gustav Regler y Dolores Ibárruri La Pasionaria; y un breve discurso parlamentario desde Valencia, de Manuel Azaña, de condena de la rebelión y de aliento a la defensa de la capital.

The Spanish Earth es ya un clásico del género documental y ocupa un lugar destacado en la filmografía sobre la Revolución y la Guerra Civil españolas. Su director, Joris Ivens, holandés, nacido en 1898, comunista convencido según sus propias palabras, pionero de este género y uno de los fundadores más influyentes y prolíficos del documental del siglo XX, había viajado a finales de los años veinte a la antigua URSS, y conocido a los más importantes realizadores soviéticos, adquiriendo un compromiso ideológico que le acompañaría el resto de su larga vida. En sus memorias cuenta que fue consciente por primera vez de la necesidad de introducir el factor humano en sus películas, en aquel viaje, cuando los trabajadores que asistían a sus proyecciones le hicieron notar la auto-complacencia esteticista que subyacía a sus primeras cintas. Se calificaba a sí mismo como un "artista militante" que, en sus documentales, no buscaba el dato específico sino la verdad profunda. El trabajo de Joris Ivens es un alegato en contra del alzamiento militar de las tropas franquistas y con cuya proyección se trataba de suscitar simpatía internacional hacia la causa republicana. Su guión basado en dos líneas paralelas y complementarias: la defensa de la tierra por los milicianos frente a los golpistas facciosos apoyados por la Alemania nazi y la Italia fascista, y el esfuerzo de los campesinos diseñando un proyecto de irrigación y trabajando la tierra con el objetivo de cosechar alimentos para los que luchaban en el frente de Madrid. El personaje de Julián, alternativamente campesino y miliciano, hace manifiesta la línea invisible que une a los que trabajan la tierra y a los que la defienden. Centrándose en el problema de la tierra, The Spanish Earth no sólo hablaba al público estadounidense del conflicto bélico en España, sino que apelaba a unos valores que gran parte de la población había interiorizado en los años de penuria durante la Gran Depresión.

El film, que fue proyectado en sesión privada para el matrimonio Roosevelt en la Casa Blanca el 7 de julio de 1937, se convirtió en un símbolo para amplios sectores de la izquierda norteamericana y sirvió para recaudar fondos de apoyo a la República. Así, por ejemplo, fue exhibido en la casa de Fredric March en presencia de miembros de la colonia cinematográfica, como Robert Montgomery, Luise Rainer, Fritz Lang, Lewis Milestone, Dashiell Hammett, King Vidor, Lillian Hellman y Ernst Lubitsch, entre otros. The Spanish Earth con el título Tierra española fue estrenada comercialmente en Barcelona el 25 de abril de 1938 en el Cine Fémina, la proyección interrumpida durante una hora a consecuencia de un bombardeo de la ciudad, y el 23 de mayo del mismo año en el Rialto de Madrid. La repercusión que tuvo hizo que, tras la guerra, el gobierno de Franco declarase a Joris Ivens persona non grata y le prohibiera la entrada en el país. No volvió a pisar tierra española hasta 1977, invitado por la IX Semana Internacional de Cine de Autor de Benalmádena. Regresó de nuevo en 1985, cuando la Filmoteca de Madrid le rindió un más que merecido homenaje.

The Spanish Earth, junto a las emociones que pueda seguir despertando hoy, sigue siendo un hito ineludible en los anales del cine militante y un claro referente para las prácticas militantes audiovisuales actuales.