Contradicciones irresolubles en el capitalismo: quién dijo que no las tiene

Se me vino a la cabeza titular así este comentario al leer en El Economista la noticia “La banca de EEUU implora que la Fed suba tipos para ganar dinero” (http://www.eleconomista.es/indices-mundiales/noticias/7339891/02/16/La-banca-de-EEUU-implora-para-ganar-dinero-que-la-Fed-suba-tipos.html).

Así que para impulsar la economía hay que abaratar el crédito (bajada de tipos de interés). Pero para que gane la banca hay que encarecer el crédito (subida de tipo de interés). Bueno, encarecer el crédito, o cargarse a otros bancos y que haya menos “ofertantes” de crédito. Por ejemplo, en España ya han desaparecido prácticamente las Cajas de Ahorro por imperativo de la Unión Europea (¿cómo se dice en alemán?, no es por pedantería que habría que saberlo). Lo confesó recientemente Luis de Guindos cuando hablaba de la única condición exigida por Europa en el rescate que, por lo visto, no lo fue porque “fue solo financiero”.

En 2008 el Lehman Brothers de EEUU protagonizó la que se dice mayor quiebra bancaria de la historia. Pero a su Estado se le olvidó sus lecciones impuestas a sangre y fuego (a otros, claro) de la economía libre de mercado y rescató al sistema financiero del conjunto del país. Ya sabemos de qué way exportaron su crisis los campeones del capitalismo mundial, a qué precio imperial y social. Ahora el fantasma del Lehman Brothers parece que reaparece por territorio alemán. ¿Alguien duda del poco respeto que también tendrán por “su” economía libre de mercado los campeones del capitalismo renano ante la travesía infernal del Deutsche Bank? De momento, hay una ligera sospecha de que Alemania utiliza la deuda (de otros, claro) como arma de conquista de mercados y de negocio propio.

Al final, va a ser verdad eso de que la economía libre de mercado es solo para rebajar salarios y para capitalistas de segundo e inferiores niveles. Aún así, esto de la crisis sistémica pinta tan mal, que hasta los grandes capitales van a tener que imponerse entre sí (pero no para sí) los dictados de la economía libre de mercado. No van a tener otra forma si quieren andar algo más libres de unas leyes económicas que, como ya demostrara Marx, en realidad ninguno puede dictar. Y mucho nos hemos de temer que se impongan sus dictados-para-el-otro-pero-no-para-sí a cañonazos si es preciso. Es un decir: la tecnología militar ha progresado mucho. Si de momento no se la pueden pegar directamente (entre otras cosas porque se la pegarían todos), igual se van a ver “obligados” a utilizar conflictos regionales por interposición. ¿O quizá lo estén haciendo ya desde hace más tiempo del que podemos imaginar?

En fin, que en vez de inventar tantos nuevos discursos, mejor nos va a convenir comprender los viejos.